lunes, 2 de abril de 2007

Los limones

Había una vez un hombre que tenía un canasto de limones y cada vez que quería comer uno, elegía el limón de entre los de arriba de la cesta. A medida que se le iban acabando, subía al limonar, bajaba los frutos y los vertía en la cesta.

Esto hacia el hombre sin importarle que se fueran pudriendo los limones de abajo del canasto, se decía: "nunca me faltarán limones, mi brazo nunca se va a cansar de bajarlos y mi canasto es grande y profundo".
Él no cree y no sabe que de poco a poco irá subiendo la corrupción al cesto hasta que no le quede limón bueno, y su empeño será inútil. Ojalá se de cuenta antes de que se le acaben los limones al árbol.

La idea es que uno puede estar haciendo algo con todo el empeño del mundo, pero si se hace mal no produce.

El texto anterior lo inventé porque me faltaba ejemplo para explicarme la situación, luego encontré un ejemplo mucho mejor, pero regalé el libro en que aparecía, así que lo escribiré como pueda, era un cuento chino.


Un hombre iba en un coche hacia la ciudad de Y e iba muy rápido y cada vez que encontraba a alguien en el camino, le preguntaba cuanto falta para llegar a la ciudad de Y, y la gente le decía que la ciudad quedaba para el otro lado y que se alejaba de la ciudad, a lo que el hombre replicaba, no importa ya que voy muy rápido y tengo mucho dinero.


Se podría explicar lo mismo desde un punto de vista de control automático, mucha ganancia (dinero, velocidad, capacidad de bajar frutos de un árbol) con un mal controlador que haga el sistema inestable no hace converger el sistema a estabilidad, sino que hace que este difiera más y más del punto de equilibrio deseado (por lo menos eso funciona en el caso del cochero)

Creo que es bueno entender que es importante esforzarse, pero sólo si está orientado sirve .

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martes, 27 de marzo de 2007

Soberbia

"A todos nos llegará la muerte, pero hoy no será mi día".-Dicho en algún campo de batalla en alguna época.

Un ángel que presencia el combate se acerca a un cuerpo exangüe con su alma que se niega a abandonarlo.

¿Todavía vociferas?, ¿no sabes que ya abandonaste el combate?, ¿por qué sigues agitándote?, contra que puedes pelear así de dividido como estás?, ¡para de agitar la tierra! que, por más que resoples no podrás insuflarte a ti mismo vida, resígnate a llegar a tu última morada, a descansar..
No me escuchas..., ¿tan ardiente fue el combate que no te resignas a perder?, para de botar espuma, de crujir y gritar, ¿no ves que los vivos combaten y que no escuchan a los muertos?, ni siquiera serás sepultado; tus hermanos y amigos tienen las de perder, ya están en franco retroceso, tú ya no tienes valor, tus armas y tus ropas serán trofeo de lo más bajo de tus enemigos, de aquellos que se contentan con robarle a los muertos... AH!!! ¿por qué sigues profiriendo alaridos?, ¿por qué me hostigas?, ¡Detén tus esfuerzos que nada valen, ya no podrás cuidar a los tuyos, tu hacienda será destruida,hecha trizas, la ciudad en que naciste será quemada por completo. Para de moverte, ¿no ves que alteras a los otros muertos?, tu causa ha terminado ya peleaste lo que tenías que pelear... Maldito seas, no me escuchas, la victoria sonríe a los que se esfuerzan, incluso luego de muertos.- extendió sus alas y abandonó la escena de polvo que se remueve, de fango sanguinolento, de sol que quema y de hombres que porfian por vivir.

y en el combate, al ejercito enemigo los muertos le tomaron los tobillos y la refriega fue horrenda, el crujir de hueso contra hueso, la soberbia de las aves que borrachas de sangre se lanzaban contra los vivos y por sobre todo el crujir de los muertos.


Como escribió Borges en algún lado (aunque citar a Borges es como citar a la literatura) :" el baile de la espada sembrará cuervos"

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